PORTADA NOEMI DE CONDE (1)

Quintana Roo y el reto de distribuir su éxito turístico hacia el sur.

Por: Noemi Canto de Conde
Consejera Nacional de Presidencia.

Quintana Roo no tiene un problema de turismo. Tiene un reto más complejo: cómo distribuir su éxito.

En los últimos años, el crecimiento turístico del estado ha sido contundente. México pasó de recibir 31.9 millones de turistas en 2021 a 47.7 millones en 2025, y Quintana Roo ha incrementado su participación de forma significativa, concentrando una parte relevante de la actividad turística nacional.

La Zona Norte ha logrado consolidarse como un referente internacional. Sin embargo, ese mismo éxito ha generado una dinámica desigual dentro del propio estado. El desarrollo turístico no ha avanzado al mismo ritmo en todas sus regiones, particularmente en el centro y sur, donde el potencial existe, pero no ha sido integrado a una estrategia estatal sólida.

El punto no es la falta de atractivos. El punto es la falta de articulación.

El sur de Quintana Roo cuenta con activos turísticos de alto valor: Bacalar y su Laguna de los Siete Colores, una red de lagunas y ecosistemas únicos, una riqueza arqueológica significativa con sitios como Kohunlich, Dzibanché o Kinich-Nah, y una posición geográfica estratégica que conecta con Belice y la región centroamericana.
Además, Chetumal, como capital del estado, tiene condiciones para desarrollar segmentos como turismo médico, de retiro y de naturaleza.

El valor está ahí. Lo que falta es integrarlo al sistema.

El modelo turístico del estado ha crecido con fuerza, pero no necesariamente con equilibrio. Hoy, el reto no es seguir impulsando lo que ya funciona, sino construir una visión que conecte regiones, productos y actores bajo una lógica común.

Esto implica algo más que promoción.

Implica coordinación real entre niveles de gobierno, alineación con el sector empresarial, y sobre todo, una estrategia que entienda al estado como un sistema turístico completo, no como zonas aisladas con distintos niveles de desarrollo.

También implica tomar decisiones como: mejorar la conectividad aérea y terrestre hacia el sur, fortalecer la relación con mercados cercanos como Belice, y diseñar productos turísticos que complementen, y no compitan directamente, con la oferta del norte.

El sur no necesita replicar el modelo del norte para ser competitivo; su fortaleza está en construir una propuesta propia, con identidad clara y valor diferenciado dentro del sistema turístico estatal. Quintana Roo ya ha demostrado su capacidad para atraer turismo y posicionarse a nivel internacional, pero el siguiente paso no pasa únicamente por crecer en volumen, sino por consolidar un modelo que integre su territorio, diversifique su oferta y genere equilibrio en su desarrollo.

En ese contexto, el verdadero crecimiento no radica en seguir concentrando la actividad en una sola región, sino en lograr una distribución estratégica que permita que todo el estado participe de manera activa en su dinámica turística.

Noemi Canto de Conde

Es maestra normalista, empresaria y figura destacada en el ámbito turístico y empresarial de Quintana Roo y a nivel nacional.

A lo largo de más de treinta años de carrera empresarial, fundó diversas empresas en Chetumal, Cancún, Mérida y Progreso, abarcando sectores como servicios automotrices, importaciones, materiales de construcción, agencias de viajes, hoteles, ranchos ganaderos, maquiladoras, inmobiliarias, editoriales, servicios de vigilancia y limpieza, y telecomunicaciones.