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La alianza de Volaris y Viva pone a la PYME turística contra el reloj

Por: Margarita Carbajal Carmona
Presidenta Fundadora FETUR Nacional

Durante años hablamos del viajero internacional como si fuera el único que valida al turismo. Como si el turista mexicano fuera complemento, relleno de temporada baja o “lo que cae”. Y sin embargo, es el que sostiene el flujo constante, el que viaja sin pedir permiso al calendario global, el que se mueve por necesidad, por familia, por descanso corto, por curiosidad cercana. La alianza anunciada entre Volaris y Viva obliga a volver a mirar ese dato con seriedad.

Cuando el avión deja de ser un lujo aspiracional y empieza a competir de verdad con el autobús, no estamos hablando solo de tarifas. Estamos hablando de tiempo, de decisiones y de movilidad. Para miles de pequeñas empresas turísticas, eso es un parteaguas silencioso. Más mexicanos moviéndose significa más escapadas, más fines de semana largos, más destinos secundarios entrando al radar. No porque se “pusieron de moda”, sino porque dejaron de estar lejos.

Aquí hay algo que vale la pena decir sin rodeos: el turismo interno es el mercado más importante del sector, aunque a muchos les incomode aceptarlo. Es menos glamoroso que hablar de Europa o Estados Unidos, pero es infinitamente más estratégico. Es volumen, recurrencia y estabilidad. Y cualquier movimiento que reduzca la fricción para que el mexicano viaje más y mejor tiene un impacto directo en la base económica del turismo.

La alianza también abre otra conversación, más grande y más incómoda: la conectividad regional. Cuando dos aerolíneas de bajo costo concentran operación, flota y rutas, no solo optimizan costos; ganan músculo para explorar mercados donde antes no daba el margen. Latinoamérica aparece naturalmente en esa ecuación. No como promesa inmediata, sino como consecuencia lógica de escala. Y ahí surge la pregunta que muchos piensan, pero pocos se atreven a plantear en voz alta: ¿puede México convertirse en un hub real de conectividad regional?

La respuesta corta es sí, pero no por decreto ni por anuncio. Un hub no se improvisa. Exige infraestructura aeroportuaria a la altura, procesos eficientes, visión de largo plazo y una coordinación pública que deje de reaccionar y empiece a anticipar. Si la conectividad crece y la infraestructura no acompaña, el resultado no es liderazgo, es saturación. Y la saturación siempre termina castigando al destino, no a la aerolínea.

Por eso esta alianza no debería leerse solo como una jugada empresarial, sino como una señal para el país. Si de verdad queremos que más mexicanos viajen, que más regiones se integren y que el turismo tenga un impacto distribuido, la conversación no puede quedarse en tarifas. Tiene que avanzar hacia aeropuertos, slots, rutas, mantenimiento, logística y experiencia completa del viajero. Lo demás es discurso.

Desde la perspectiva de las pequeñas empresas, el mensaje es claro, aunque no siempre cómodo: más conectividad no garantiza más ventas. Lo que garantiza ventas es estar listo para capturar a ese viajero que ahora sí puede llegar. Inventarios claros, procesos simples, canales digitales funcionando y una operación que entienda que el cliente ya no es solo el extranjero que planea con seis meses, sino el mexicano que decide en días.

Si esta alianza logra democratizar el viaje sin debilitar la competencia, México gana. Si además empuja al país a tomarse en serio su infraestructura y su papel regional, el impacto puede ser mayor de lo que hoy se alcanza a dimensionar. Pero si se queda en el anuncio y no se acompaña de decisiones estructurales, será solo otro recordatorio de que el turismo no se transforma con titulares, sino con ejecución.

Y ahí es donde, como sector, tenemos que dejar de observar y empezar a exigir. Porque cuando el mexicano se mueve más, el turismo no crece de forma simbólica. Crece de verdad. Y eso cambia las reglas para todos.

Margarita Carbajal Carmona

Actual Presidenta Nacional de la Federación de Empresarios Turísticos A.C. (FETUR). Con mas de 30 años de experiencia en el ámbito empresarial ha liderado proyectos exitosos en la industria, destacando como Directora General de MARTOM S.A. DE C.V., una reconocida Tour Operadora en Cozumel. Además, ha desempeñado roles clave en organizaciones de renombre, promoviendo el desarrollo de la implementación de tecnología en el sector turístico  y la colaboración empresarial.